Gau Irekia: El valor de un barrio

En pleno centro de Bilbao, justo entre el transitadísimo Abando y el histórico Casco Viejo, se encuentra Bilbao la Vieja, un barrio que, a pesar de su afortunada localización, es todavía evitado por muchos bilbaínos por tener una imagen de inseguro y conflictivo.

Ya han pasado treinta años desde que los locales de San Francisco y Las Cortes comenzaran a echar la persiana y se abarataran los precios de las viviendas, haciendo posible que la población gitana e inmigrante pudiera establecerse en ese lugar. Algo que no tiene que ser necesariamente negativo se ha convertido, con el paso de los años, en un caldo de cultivo para un gran número de bilbaínos que prefieren desviarse del camino y hacer su ruta más larga para evitar pasear por sus calles.

El valor de un barrio, por La Docena

El valor de un barrio, por La Docena

Pero no es así para todos. Éste abaratamiento de las propiedades también ha posibilitado a muchos jóvenes emprendedores y colectivos de artistas tener su propia sede con un presupuesto limitado. Tiendas como Mongolia o Anti, galerías como Okela y Espacio Suberviola y asociaciones socioculturales como Sarean han encontrado en estos barrios la respuesta a todos sus problemas.

Esta última lleva ya treinta años trabajando para que la zona no pierda su esencia por medio de actividades culturales y movimientos sociales, que se han visto materializados este 2015 en un local en la Plaza Corazón de María.

Pero sin duda alguna el evento más importante que Sarean organiza es la inimitable Gau Irekia (Noche Abierta). Un día para entrar y no salir del barrio hasta bien entrada la madrugada, de recorrer locales y espacios sin descanso y sorprenderse en cada uno de ellos; de, en definitiva, abrir los ojos a la innegable metamorfosis en la que están sumidas estas calles.

Desde las seis de la tarde, el pasado sábado 12 de diciembre los bilbaínos pudimos ver tan solo una muestra de lo que es este barrio los 356 días del año, pero a lo grande. 86 actividades en 50 espacios que reunieron pintura, música, performances y exposiciones narradas en directo por Irola Irratia.

Una noche para recordar.

 

Post A Comment